El aparato reproductivo de la vaca es muy complejo; no solo produce el óvulo o célula sexual femenina, sino que también facilita el crecimiento y alimentación del feto en desarrollo, para luego, durante el parto expulsar el feto completamente desarrollado. Los órganosreproductores femeninos, como los del macho, están controlados por un complicado sistema endocrino.
Es esencial el conocimiento de la anatomía de los órganos reproductores de la vaca para conducir con éxito un programa de reproducción bovina, especialmente cuando se trabaja con la inseminación artificial. Estos órganos son los siguientes: Ovarios, oviductos o trompas de falopio, útero (cuerpo, cuernos y cuello o cérvix), vagina, vulva y clítoris.
Sistema Reproductivo Femenino, Gestación y Parto
Ciclo Estral
El ciclo estral se define como el tiempo que existe entre dos periodos de estro y como todo proceso biológico involucra una serie de eventos o transformaciones de tipo morfológico y hormonal, principalmente y estos cambios no solo se presentan en el aparato genital o reproductor, sino también en otros órganos del individuo. La finalidad del ciclo estral es la de preparar las condiciones necesarias La finalidad del ciclo estral es la de preparar las condiciones necesarias o favorables para la fecundación, nidación y el desarrollo del feto.
El evento más importante y más notorio durante el ciclo estral es el período del estro (celo o calor) el cual normalmente, se repite cíclicamente excepto cuando se lleva a cabo una gestación. El estro, como posteriormente se detallará, está caracterizado por una aumento en la conducta sexual, siendo el período durante el cual la hembra está dispuesta para la cópula y por lo tanto también para la IA
Estas etapas están caracterizadas por cambios cíclicos hormonales y algunos cambios morfológicos. La etapa más importante desde el punto de vista práctico y útil el estro o celo de la vaca. El estro es definido como el período de receptividad sexual de la hembra en los bovinos. Esta aceptación del macho se debe, en gran parte, a los cambios bruscos de niveles hormonales sobre todo, de los estrógenos producidos por el crecimiento del folículo, durando entre 12 y 18 horas en promedio.
Esta conducta se considera como el verdadero "calor" o celo de la vaca, la cual desde el punto de vista endocrino, marca el patrón fisiológico de la hembra. Sin embargo, desde otro ángulo más práctico, el celo se caracteriza por varios síntomas o indicadores muy claros sobre la conducta del animal, como son:
1. Inquietud, la vaca aumenta sus movimientos en un 300 o 400%. 2. El vestíbulo se torna rojo. 3. Flujo de moco cristalino, el cual se adhiere a la cola y piell de la parte trasera. 4. Intentos de montar otras vacas.
La duración del ciclo estral está entre 18 y 24 días con una media de 21. Los niveles hormonales presentes a lo largo del ciclo estral están representados en la Figura 5. La Figura 6 explica el comportamiento sexual durante el estro, así como también el mejor tiempo para la inseminación artificial.
La vaca es poliéstrica con actividad cíclica regular durante todo el año. El promedio de duración del ciclo estral es de 18 a 21 días. Los principales acontecimientos del ciclo de la vaca pueden dividirse en aquellos relacionados con el crecimiento del folículo y los asociados con el crecimiento del cuerpo lúteo: los primeros se subdividen a su vez en dos fases: proestro y estro, mientras que el periodo del cuerpo lúteo se divide en mataestro y diestro.
Proestro. El proestro dura de 2 a 3 días y se caracteriza por el crecimiento folicular, debido a la estimulación de la FSH y también de la LH, asimismo, existe un ligero incremento en la cantidad de estradiol (E2) producido por el folículo en crecimiento.
Estro. El estro dura de 8 a 24 horas, con un promedio de 18 horas. Durante esta fase, la vaca muestra inquietud, ansiedad, brama con frecuencia, disminuye su consumo de alimento y de la producción de leche. El evento más importante es que permanece inmóvil cuando la montan otras vacas mostrando su deseo de permanecer en postura para ser cubierta. En este periodo el folículo o los folículos terminan su maduración preparándose para su posterior ovulación. La ovulación se realizara básicamente se realiza básicamente por efecto de la hormona luteinizante.
La vaca se diferencia de casi todos los demás animales domésticos debido al breve período de receptividad sexual, por lo que su no detección puede representar un problema importante. Por otra parte, la conducta de la vaca en estro es tan peculiar que puede identificarse fácilmente en un hato. Durante el estro, aparato genital se encuentra bajo dominio creciente de los estrógenos, lo provoca la secreción de un moco viscoso y cristalino que en muchas ocasiones aparece por la vulva.
La cópula se produce mediante la erección del pene, determinada por un reflejo debido a la excitación sexual, que pone en juego los centros sexuales situados en la médula lumbo-sacra, que provocan la contracción de los músculos isquio-bulbo cavernosos y la repleción sanguínea de los cuerpos cavernosos del pene y de la uretra. Por medio del acoplamiento el macho eyacula el esperma que fecundará el ovocito.
PROCESO DE FECUNDACCION
Es la unión del espermatozoide o célula sexual masculina con el óvulo o célula sexual femenina, después de realizarse un servicio efectivo o una inseminación.
El óvulo fecundado comienza su desarrollo dividiéndose en dos células, no exactamente iguales, y cada una de éstas en otras dos, y así sucesivamente, por un proceso de segmentación que da origen a un cúmulo de blastómeros.
Cuando el óvulo fecundado se anida en uno de los cuernos uterinos, se inicia la preñez o gestación, o sea el período fisiológico durante el cual se desarrolla el feto en el útero.
Es necesario considerar dos períodos en el estado de preñez: uno progestativo y otro gestativo, en cada uno de los cuales se desarrollan fenómenos ovulares y fenómenos uterinos, que contribuyen a crear el estado de simbiosis nutritiva entre madre e hijo, necesario para la vida y el desarrollo del óvulo.
Durante el período progestativo, el folículo libera el óvulo, lo recoge el pabellón de la trompa y recorre el oviducto en tiempo y forma diferentes no sólo para cada especie, sino para cada individuo de la misma especie.
Normalmente la implantación o anidación del óvulo se realiza solamente cuando la mucosa, por acción de la actividad hormonal, ha alcanzado las condiciones estructurales necesarias. En el caso de que el óvulo no pueda implantarse en su momento, puede esperar, sin alterarse, que se produzcan en el endometrio las modificaciones necesarias para su implantación.
El período de gestación en una hembra bovina, varía entre los 270 días y los 295 días, siendo el promedio de 282 días.
DIAGNOSTICO DE LA GESTACION
a) No presenta calor o celo, este sería el primer síntoma o sospecha que el animal está preñado. Se detiene el ciclo ovárico. b) Su vientre va aumentando paulatinamente de volumen. c) Presenta cambios en su temperamento, se muestra sosegada, fácilmente se agita y se mueve relativamente poco. d) Se presentan cambios fundamentales en sus órganos reproductivos, especialmente a nivel del útero. Este irá aumentando de tamaño con el fin de alojar un nuevo ser en constante crecimiento.
Está constituida por unas membranas que se forman después de la fecundación y a medida que el feto se va desarrollando. Esta estructura está formada por dos membranas llamadas: Amnios es aquella que está mas cerca al feto y lo envuelve. Y la segunda membrana o sea la alantoides es la más externa.
Entre las membranas de la placenta se encuentran líquidos: Líquido amniótico que se halla entre el amnios y el feto; es el líquido donde flota el feto, es de color gris claro, opaco y de consistencia viscosa. El líquido alantoideo es aquel que está entre la membrana amnios y la alantoides, presenta un color claro y consistencia acuosa
Estos líquidos cumples con las siguientes funciones: a) Proteger al feto contra golpes, deshidratación y cambios de temperatura. b) Permitir el crecimiento del feto y sus movimientos sin causarle daño al útero. c) Permitir la dilatación del cérvix en el momento del parto. d) Aumentar la lubricación de la vagina después de rotos los sacos que protegen al feto, facilitando el paso de éste a través del útero.
Son botones o placas que se presentan en los bovinos y que permiten la unión entre el útero y la placenta. Estos están formados por una parte materna, llamada carúncula y una parte placentaria llamada cotiledón. La unión entre la carúncula y el cotiledón forma un placentoma.
Estos animales deben recibir una adecuada alimentación: Suministro de forraje de excelente calidad, suplementación con granos o alimentos concentrados, además de buena sal mineralizada y agua abundante. Las vacas próximas al parto, deben ser separadas del resto de animales y ubicarlas cerca del campamento o vivienda con el fin de vigilarlas y para prestar pronta atención en caso de ser necesario. Se recomienda que estos animales pastoreen en lugares de poca pendiente, con el fin de evitar accidentes por rodaduras o por peleas con otros animales; así mismo evitarles largas caminatas innecesarias. En un gran porcentaje, los partos se presentan con la cabeza primero, sólo en un 5 % se presentan las patas traseras inicialmente.
EL PARTO
El parto o trabajo de parto es el proceso mediante el cual el útero gestante expulsa al feto y a la placenta hacia el exterior; presentándose cambios hormonales y orgánicos así como de comportamiento, tanto en la madre como en el feto. En el proceso del parto podemos identificar cuatro fases: a) Signos de cercanía del parto. b) Dilatación o ensanchamiento del cérvix o cuello uterino. c) Expulsión o salida del feto. d) Expulsión o salida de la placenta.
La vaca presenta síntomas tales como: Esta primera fase puede presentar comportamiento en el animal de echarse y pararse frecuentemente; puede también darse patadas en el abdomen, pisotear repetidamente con las patas traseras y mirarse los flancos, a la vez que cambia continuamente de posición. Cuando el animal próximo a parir se asusta por la presencia de perros, ruidos extraños o por la presencia de personas ajenas al animal, sus glándulas suprarrenales producen la hormona adrenalina que actúa sobre la hipófisis, impidiendo la producción de oxitocina. Relajación o estiramiento de ligamentos y músculos de la región pélvica. Hinchazón de la vulva, aumento de la capacidad de la glándula mamaria y expulsión de moco por la vulva. Conocer este tipo de comportamientos, permite asegurar cuando se producirá el parto y prepararse con el objeto de brindarle una buena y oportuna atención a la vaca, en caso de ser necesario.
Este período de la dilatación del cérvix, se inicia con las contracciones del útero y se prolonga hasta el rompimiento de las bolsas fetales. Tiene una duración que puede variar entre las 2 y las 6 horas. Una de las funciones de las hormonas mencionadas, es la de permitir la dilatación de los órganos de la reproducción en el momento del parto, principalmente del cuello uterino o canal cervical. Además de dilatan, el canal de la vagina y la pelvis, o sea toda la parte del cuerpo de la vaca que alberga los órganos reproductivos.
Esta etapa o período puede durar ½ hora o prolongarse hasta por 3 horas como máximo, finalizando con el nacimiento del ternero. Después de salir el tapón del cuello uterino, sale la bolsa de aguas que se rompe al paso por la vulva; luego sale la segunda bolsa o amnios (la más interna de las membranas fetales, que forma el saco que contiene el líquido amniótico) que se rompe normalmente sola. Momentos mas tarde, por acción de las contracciones y porque la hormona relaxina ha dilatado el cérvix y el canal vaginal, aparecen las patas y a continuación sale la cabeza metida entre ambas manos, y poco a poco el resto del cuerpo.
La expulsión total de la placenta puede suceder normalmente pasadas de 2 a 6 horas de expulsado el feto. Hay ocasiones en que la placenta es arrojada después de transcurridas entre 12 y 24 horas después de expulsado el feto. Se considera que existe retención placentaria después de este lapso de tiempo, caso en el cual habrá necesidad de actuar con el fin de extraerla bien sea por medios terapéuticos o manuales. Cuando todo este proceso ocurre sin presentarse inconvenientes, se dice que el parto ha sido normal. Atender un parto normal es prodigarle todos los cuidados necesarios para que la vaca pueda parir normalmente; esto es muy sencillo, basta tenerla en un lugar cercano, con buena disponibilidad de agua, con suficiente alimento y en lo posible sombrío. Al iniciarse el parto debemos vigilarla de cerca, sin que la vaca nos vea y sin asustarla: Si el parto se desarrolla normalmente no hay que intervenir para nada.
Los partos anormales, generalmente son causados por: Una inadecuada posición del feto dentro del útero, que impide la salida correcta del animal. Por la estrechez de la región pélvica de la vaca o novilla primeriza o también debido a un gran tamaño de la cría.
Las causas por parte de la madre, para que se presente un parto distócico o difícil, son por ejemplo las siguientes: Pelvis estrecha. Debilidad en las contracciones. Mala condición corporal (demasiado flaca o demasiado gorda). Cansancio debido a un trabajo prolongado de parto.
Las causas que tienen que ver con el feto, pueden ser las siguientes: Mala presentación, posición o postura. Cuerpo del feto demasiado grande para el tamaño de la madre. Malformaciones. Gestación gemelar.
Las causas por parte de la placenta, pueden ser: Ruptura de bolsas fetales. Expulsión de la placenta antes de producirse la expulsión del feto.
Durante este tiempo la vaca no solamente debe tener la cría, sino que debe empezar la producción de leche, entrar en calor y quedar preñada nuevamente. Sólo los animales preparados nutricionalmente y que estén exentos de enfermedades alcanzarán estas metas, sin embargo, otros animales pueden prolongar este período de acuerdo al manejo que se les brinde por parte del ganadero en el período del puerperio.
Este período puede ser subdividido en tres etapas: a) Intervalo parto - primer celo: el cual debe ser, aproximadamente entre los 21 y los 45 días; este último tiempo es necesario para completar la involución uterina, eliminar la contaminación uterina y reanudar la actividad ovárica, la cual debe manifestarse con el primer celo post-parto. En caso de presentarse el primer celo post-parto a los 18 a 21 días, no debe servirse el animal sino esperar hasta los 45 días post-parto.
b) Intervalo primer celo - primer servicio: Si este primer celo se presenta después de los 45 días post-parto, sería el momento para el primer servicio o según criterio de cada ganadero de acuerdo con sus planes de manejo reproductivo.
c) Intervalo primer servicio – concepción: Si este servicio se presenta a los 45 días post-parto, lo ideal sería que se presentara la fecundación o en su defecto al siguiente calor o celo.
MANEJO DE LA VACA ANTES DURANTE Y DESPUÉS DEL PARTO
Cuidados antes y después del parto
La preparación de la vaca seca para el parto, con una apropiada nutrición y manejo, puede contribuir significativamente a la salud de la ternera recién nacida. Asimismo, un correcto calostrado puede ser determinante en su crecimiento y el futuro de su producción lechera. ¿Cómo cuidar estos aspectos? Parte I. Un adecuado manejo de las terneras, particularmente durante el período neonatal, puede reducir su morbilidad y mortalidad; un inadecuado manejo, en cambio, reduce las ganancias económicas a causa del incremento en costos veterinarios, pérdidas por muertes, merma en el crecimiento y menor desarrollo reproductivo. Adicionalmente, un pobre manejo de la ternera puede reducir la vida productiva de cada vaca en particular o del rodeo entero.
El tiempo más crítico en la vida del joven reemplazo se da durante los primeros dos días, cuando la probabilidad de morbilidad y la mortalidad es mayor. Un estudio del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), desarrollado en explotaciones lecheras de ese país, reportó que la mortalidad pre-destete en terneras nacidas fue de 7,8 por ciento, mientras que la mortalidad pos-destete fue de solamente 1,8 por ciento. Claramente, la pérdida de terneras antes del destete es la mayor preocupación para todos los productores de leche.
LA VACA SECA Y EL PARTO
La salud y la rentabilidad de las terneras comienzan antes del parto. Como la ternera es especialmente susceptible a los patógenos durante las primeras dos horas después del parto, el ambiente en dicho período es crítico. Muchas terneras comienzan a enfermar y mueren debido a las infecciones por bacterias y virus que contraen en el área de maternidad. Conviene resaltar que la preparación de la vaca seca para el parto, con una apropiada nutrición y manejo, puede contribuir significativamente a la salud de la ternera recién nacida.
Limpieza y asistencia
Un ambiente limpio al momento del nacimiento propicia la salud de la cría. Cuando sea posible, los corrales de maternidad deben seguir un programa de desinfección para prevenir el tránsito de patógenos. Un potrero limpio y seco también es un excelente sitio para el parto, pero es importante que las vacas sean supervisadas en ese momento por si es necesario asistirlas.
La incidencia de la distocia juega un papel importante, y su porcentaje depende del género de la cría, la raza, el toro, la posición al momento del nacimiento y la condición corporal de la madre. Cualquier ternera nacida en un parto distócico está mucho más predispuesta a la mortalidad neonatal y a no consumir calostro. A su vez, la oportunidad de tener acidosis neonatal (metabólica o respiratoria) se incrementa en alta proporción cuando las terneras experimentan dificultad en el nacimiento.
El estímulo a la cría debe ser dado por la madre o por el productor si la cría es apartada de la madre inmediatamente después del nacimiento, frotándola con una toalla limpia para secarla y estimular la respiración y la circulación. La ayuda a ponerse de pie rápidamente.
Cuando hay tiempo muy frío, una lámpara calentadora mantiene la temperatura tibia de la cría mientras termina de secarse luego del nacimiento.
Desinfección del ombligoEl ombligo debe ser desinfectado en el menor tiempo posible tras el nacimiento para prevenir la entrada de microorganismos al cuerpo. La morbilidad y mortalidad se reducen cuando el cordón umbilical es mojado en una solución de yodo al 5% y no en diluciones de yodo. El alcohol en tintura de yodo puede reducir el riesgo de futuras infecciones y aumentar la velocidad de secado del ombligo.
El muñón debe ser revisado en busca de signos de infección durante los tres primeros días después del nacimiento.Si el cordón umbilical se rompe justo fuera de la pared abdominal, situación muy frecuente cuando las terneras nacen en posición posterior y en combinación con la operación cesárea, debe ser colocada una grapa o sutura de inmediato.
FORTALECER PARA PREVENIR
La intervención más importante que un productor puede hacer sobre su ternera es alimentarla con suficiente cantidad de calostro en los primeros días después del nacimiento.
Las inmunoglobulinas, especialmente las IgG, confieren a la ternera inmunidad pasiva proveniente de la madre, y son absorbidas sin ninguna digestión durante las primeras 24 horas de vida. Las crías nacen sin anticuerpos en su sangre y la única manera derecibirlos es absorbiéndolos en ese primer día; así provee protección hasta que la cría, con su propio sistema inmune, comienza a producir IgG desde la semana 4 o 6 de vida.
Muchos productores, para asegurarse que sus terneras de 1 a 5 días de edad absorban suficiente cantidad de calostro con IgG, lo miden utilizando refractómetros.
Aunque las defensas brindadas por el nivel de IgG pueden variar en situaciones particulares (dependiendo de los patógenos ambientales, el estrés, el alojamiento y la alimentación, entre otros), el nivel de 10 gramos por litro (g/L) es una buena meta para IgG en el suero de la cría alrededor de las 24 horas de vida. Un nivel inferior se considera “falla de la transferencia pasiva” y, si bien muchos factores contribuyen a la mortalidad en esta etapa, estudios indican que más de la mitad de las muertes ocurren en terneras con esos niveles de IgG.
Parece ser que gran cantidad de terneras no obtienen suficiente IgG en su torrente
sanguíneo debido a:
* Pobre calidad de calostro.
* Terneras dejadas a cargo de la madre sin medir cuánto calostro consumen.
* Terneras que son alimentadas tardíamente.
* Insuficiencia de calostro.
Optimizar el manejo del calostro contribuye a mejorar la salud de la ternera, su crecimiento y el futuro de su producción lechera. Estudios reportan que terneras alimentadas con cuatro litros de calostro las primeras 24 horas de vida, más tarde produjeron 550 kilos más de leche que aquellas alimentadas con dos litros.
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